Les dejo con un interesante articulo que me he encontrado "buceando" por internet. Trata sobre la importancia que tiene el compaginar las clases de padel con partidos, algo que comentaba con algunos de vosotros en semanas anteriores.
Este articulo, escrito por Rafa Guerrero, se puede leer en su formato original a través de www.padelstar.es, concretamente pinchando en el siguiente enlace.
¿Por qué somos tan pesados los profesores recomendando continuamente a nuestros alumnos que deben jugar y/o competir?
Cuando alguien se apunta a una escuela o recibe clases de forma puntual, lo que está buscando no es conocer las fases técnicas que componen un golpe, ni dominar de forma aislada una volea baja, sino APRENDER a jugar. Esto debemos tenerlo todos claro.
El otro día me vino a la cabeza la pregunta con la que hemos comenzado la nota de hoy, y es que, existen muchos motivos por los que es tan importante que nuestros alumnos desde etapas tempranas empiecen a jugar/competir.
Algunos argumentos por los que es necesario compatibilizar las clases de escuela con partidos:
1. Para entender la dinámica del juego. Cosa que no podemos conseguir artificialmente, o en ocasiones solamente de forma parcial.
2. Para comprender que cada gesto, golpe, técnica o movimiento realizado en los entrenamientos tiene su aplicación real en competición. Sabiendo que existen modificaciones a nivel técnico provocadas por la propia competición necesitando la adaptación del jugador a la situación de competición en la que se encuentra.
3. Porque jugando nos damos cuenta del ritmo y la actitud necesaria que nos demanda cada punto. Por eso, somos tan repetitivos, por ejemplo, con la importancia que tienen los “pies” en el propio juego.
4. Porque uno aprende a compenetrarse con su pareja y la comunicación entre ambos jugadores empieza a desarrollarse con el protagonismo que merece. Ya sabemos que ésta, si es acertada, será otra “arma” más que nos ayude a batir a la pareja rival.
5. Por último, también es importante competir para darnos cuenta de la importancia que tienen losprocesos decisionales, y estos no tienen mejor entorno para ser practicados que a través del juego real.
Siempre la competición le proporcionará al alumno una mejor formación, siendo consciente de que no entrenamos por entrenar, sino para jugar, y el juego nos ofrece una riqueza infinita de conceptos que también debemos trasladar a todos nuestros alumnos.

